La Masonería y Tú

Búsqueda personal

Si buscas con seriedad planteándote preguntas, y no encuentras respuestas satisfactorias ni en la ciencia, ni en la religión, sufres constantes decepciones y continuas buscando, si te sientes parte de un Universo viviente, pero sientes que es necesario cambiar algo, porque comprendes que debes encontrar sentido a tu vida cambiando tu entorno, si eres de ese tipo de personas la masonería es para ti, por el contrario si te sientes satisfecho con el mundo que te entorna y piensas que no es necesario cambiar nada, para ti no es la Masonería.

La Masonería se ha convertido en un marco de referencia para el cambio mundial, un cambio con propuestas positivas.

Hoy el materialismo ha llevado al Ser humano a un vacío existencial, mientras que vemos que ideologías políticas ya no dan respuestas a las necesidades humanas, la constante caída de los valores morales, y el progresivo mercantilismo espiritual, la desilusión de un mundo mejor vinculada al alto consumo, en resumidas cuentas la fe que tubo la humanidad en el progreso, han conducido a la sociedad a una desesperanza.

Conviene saber en que consiste la Masonería, pues no esta estructurada como una secta, La Masonería emerge como una de las grandes corrientes libre-pensantes de todos los tiempos.

La Masonería es la respuesta a una propuesta integradora, pero no es un movimiento estructurado ni en dogmas políticos ni religiosos. La Masonería no es una ideología política, ni una religión; pero desde cientos de años ha influenciado tanto a la política, como a la religión, convirtiéndose así en una potente onda humanista y libertadora.

La masonería es una enorme red de personas que procuran transformar profundamente la forma de convivencia humana en una armonía universal, sin distingo de razas, religiones o nacionalidades. No pasa por las confesiones religiosas, y así descarta cualquier intermediación entre el hombre y la verdad, y expone en primer plano la relación directa entre el ser humano y Dios “El Gran Arquitecto del Universo”, y así de esta manera se descarta la idea de un tipo de ministros religiosos mediadores entre la Divinidad y el Hombre, como pastores o sacerdotes, y eleva a la misma conciencia como la única capaz de dictar la dirección de nuestra vida, dado que Dios no necesita intermediarios.

Y así liberados de los viejos esquemas rígidos, podemos comprender la gran misión del hombre en la tierra, que es la de elevarnos por encima incluso de nuestras propias limitaciones.

“¿Quién es, pues, el creador y padre de este Universo? Díficil es encontrarlo; y cuando se ha encontrado, es imposible que la multitud lo conozca.” – Platón